Bebe, Crianza, Maternidad

¿Cómo afectó la maternidad mi calidad de vida?

El día que me enteré que esperaba una guagüita, entre en pánico. No puedo decir que fue el día más feliz de mi vida, sabía que desde ese momento mi vida no volvería a ser la misma de antes. A penas tenía 2 meses viviendo en Chile, y estaba recién empezando a establecerme, esperando llegara mi visa de residencia para poder cotizar a una AFP, tener un plan de salud y etc.

Conforme iban pasando lo meses, vi crecer mi pancita y con ella también crecían mis inquietudes: ¿Seré buena madre? ¿Lo hare bien? Y para ser sincera, esa pregunta me la sigo haciendo hasta el día de hoy. En ese momento y hasta el día de mi parto, confieso que no tenía una sola idea de lo que significaba ser madre, menos sabia sobre lactancia y el sacrificio y trabajo que eso comprometía.

El día de hoy, casi a 8 meses desde que llego Rafi a nuestras vidas, puedo decir que todo lo que una escucha, lee en libros o en Google es teoría, que en la práctica es otro mundo la que una experimenta. No es fácil, hay días muy cansados y otros que no son tanto. Entre el trabajo y el tiempo con mi hija, no me queda mucho espacio para dedicar a mi persona, menos para compartir en pareja. Si antes decidía dormir hasta tarde un sábado; Hoy eso ya no es más posible. Mis días empiezan a las 6-7am para dar de comer a Rafi, cambiarle el pañal y jugar con ella hasta que se vuelva a dormir (con suerte) y tal vez así yo descansar un ratito más.

Es verdad, tengo momentos en lo que pienso para mí misma que desearía no ser madre, en que quisiera tener un respiro y quisiera desaparecer, fundirme en las sabanas y no escuchar más los llantos de Rafi. Sin embargo, no todos los días son así. De hecho muchos de mis días en estos 8 meses han sido todo lo contrario, he salido a trabajar más contenta que antes de tener a Rafi. Ahora lo que más atesoro del tiempo es sacarle el máximo provecho. Aprender algo nuevo cada día, y eso me lo ha otorgado mi maternidad.

“La calidad y la felicidad la gestiona uno mismo, seas o no madre o padre”

Ver la evolución de mi pequeña, escucharla decir sus primeras palabras, verla sonreír junto contigo y recibir sus besos y todo ese amor que tiene para mí, es lo más fascinante que viví en mi vida.
La maternidad me ha otorgado un sentido totalmente distinto de la vida, una capacidad de amar incondicionalmente que nunca antes había conocido, sumado a la motivación y esfuerzo de ser una mejor persona. Entonces si alguien dice que por ser madre, vas a reducir tu calidad de vida, yo le diría que la calidad y la felicidad la gestiona uno mismo, seas o no madre o padre. El problema es que a las personas nos cuesta mucho cambiar, asumir nuevos cambios o etapas, y esto en parte debido a que vivimos en una sociedad consumista y frenética que nos consume día a día, salir de tu zona de confort nos paraliza…créeme, yo estuve ahí.

Aun con pocas horas de sueño, con dolor de espalda, sin poder salir a comer o ir al cine con mi esposo un sábado, ser madre para mí ha sido y sigue siendo lo más edificador del mundo. Rafi llego para regalarme esta lección de vida y estoy tremendamente agradecida de haber recibido este hermoso terremoto en mi vida.

 

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2 Comments

  1. Marilú Novoa Miranda

    25 Mayo, 2017 at 8:48 pm

    Excelentes consejos para una madre primeriza.

    1. mariela ku

      11 Octubre, 2017 at 11:37 am

      Gracias mamita <3

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